sábado, 22 de agosto de 2009

La fábula del boludo

Ayer, viernes, una profesora a la cual considero de gran sabiduría, nos leyó esta reflexión:

Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se divertían con el boludo del pueblo, un pobre infeliz de poca inteligencia, que vivía haciendo pequeños mandados y limosnas.

Diariamente algunos hombres llamaban al boludo al bar del pueblo y le hacían elegir entre dos monedas: una de tamaño grande de 40 reales y otra de menor tamaño, pero de 200 reales. Él siempre cogía la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos. Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y este le respondió:

-Lo sé, no soy tan boludo, vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el jueguito se termina y no voy a ganar más mi moneda diaria.

Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:

La primera: Quien parece boludo, no siempre lo es.

La segunda: ¿Cuáles eran los verdaderos boludos de la historia?

La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.

Pero la conclusión más interesante es:

Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros mismos. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo.

"El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser boludo ...delante de un boludo que aparenta ser inteligente"

2 comentarios:

  1. Qué bonita reflexión, nunca la había escuchado.

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  2. La reflexión está buena y las conclusiones son muy ciertas, pero igual tampoco está bueno que la gente piense cualquier cosa de vos, por mas que estés seguro de quien sos.
    Saludos :)

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